Red de centros de salud
Pedidos, rutas, facturación y atención dejaron de vivir en sistemas separados. La información viaja sola entre ellos y el equipo dejó de copiarla a mano.
La operación funcionaba, pero funcionaba porque alguien sostenía las uniones: un pedido entraba por un canal, se planificaba en otro, se facturaba en un tercero y se explicaba al cliente en un cuarto.
El primer paso no fue sustituir nada. Fue conectar lo que ya existía para que el pedido dejara de reescribirse en cada frontera.
Con las fuentes conectadas, el trabajo repetitivo se volvió automatizable y la medición dejó de ser un proyecto aparte: pasó a ser lo que el sistema ya sabía.
¿Qué parte de tu operación debería funcionar mejor?